vie

23

sep

2011

La vida de un hijo de Dios es una vida conforme al Espíritu

Es común escuchar que las personas dicen hoy en día que todas las personas son hijas de Dios, es decir que todos los seres humanos del mundo son hijos de Dios, pero esto no es verdad. La palabra de Dios dice claramente hablando de Jesucristo: 

 

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” Juan 1:12

 

Es decir, que para ser hijos de Dios, debemos creer en Cristo y recibirlo. No es solo creer, pues hasta el mismo Satanás sabe que Cristo existe, es creer en Él y recibirle en nuestro corazón, como nuestro Señor, es decir nuestro amo, nuestro Dios. 

 

Ahora que entendemos que recibiendo y creyendo en Cristo nos convertimos en Hijos de Dios debemos entender qué beneficios o qué características poseemos. Y en realidad son muchísimas, las bendiciones de Dios para sus hijos son infinitas, sin embargo hay una característica en la que me gustaría hacer énfasis, ya que es por medio de ella que recibimos todas las demás bendiciones. 

 

Si creemos y recibimos a Cristo, posemos una nueva vida: la vida en el Espíritu.   

Todos los seres humanos tenemos una naturaleza humana o carnal. Esta naturleza, por el pecado, está condenada a la muerte, y esta muerte no solo es física sino también espiritual. De hecho la biblia dice que sin Cristo YA estamos muertos, hablando de la muerte espiritual. Es decir, aunque fisicamente estamos vivos, estamos muertos espiritualmente. 

 

Pero si recibimos a Cristo, recibimos vida, hablando de la vida en el Espíritu. A esto le llamamos el nuevo nacimiento. Por eso Jesús decía en Juan 3:7 "es necesario nacer de nuevo."

 La palabra de Dios dice en 1Juan5:12 "El que tiene al Hijo tiene la vida, y el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida", hablando de la vida en el Espíritu. Esta vida es eterna. Pues aunque tu cuerpo físico muera tu espíritu vivirá si tienes la vida de Cristo en ti. Lo que debes hacer es simplemente dejar que Cristo viva en ti. 

Por eso dice el Señor en su palabra que "de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." en Juan 3.16

Esto es maravilloso, gracias a Dios Padre que ha enviado a su hijo a morir por nuestros pecados, de manera que si nos arrepentimos y le recibimos como nuestro Señor y Salvador, tenemos vida eterna. ¡Bendito sea el Señor! 

 

Ahora el verdadero reto: debes decidir por quién vas a vivir: si vas a vivir en la carne o vivir en el Espíritu. ¿Qué es la carne? Tu carne es tu vieja naturaleza, la cual no ha nacido de nuevo, y que siempre va a querer hacer las cosas a su modo. La carne siempre tiende a pecar, sus apetitos son insaciables, nunca podrás llegar a saciar tu carne de pecado, siempre querrá mas y más, por eso vivir en la carne es desperdiciar tu vida. 

Por el contrario, si vives en el Espíritu, estás decidiendo vivir haciendo la voluntad de Dios y no la tuya. Aunque es dificil a veces, especialmente cuando se trata de escoger entre el pecado que más te cuesta dejar y obedecer a Dios, sin embargo, las recompenzas son infinitas. Si vives haciendo la voluntad de Dios verás la gloria de Dios en tu vida y no habrá condenación pues como dice La Palabra en Romanos 8:1 "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. "

 

Los hijos de Dios no nos movemos por emociones, ni por circunstancias, porque son cosas cambiantes, es decir, algunas veces son favorables, pero otras veces no lo son. Y eso no significa vamos a hacer la voluntad del Señor solo cuando es facil. Si decimos que somos hijos de Dios debemos depender únicamente del Espíritu, con convicción, no por emoción. Es facil hacer la voluntad de Dios cuando todo está muy bien, pero debemos hacerlo siempre aún cuando no tengamos ganas,  y aún cuando las circunstancias nos lo quieran impedir. 

 

 

¿Cómo ganar la batalla entre la carne y el Espíritu?

"el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna". Gálatas 6:8


No existe una cápsula que te puedas tomomar para que te quite tus apetitos carnales, ¡y si la tuviera creo que sería millonario! Pues todos los cristianos luchan diariamente con la carne. La palabra de Dios dice "haced morir, pues, lo terrenal en vosotros..." (Colocenses. 3:5) Es decir, la única manera de ganar la batalla entre la carne y el espíritu en medio de una tentación es renunciando a nuestra vieja manera de vivir y decidiendo voluntariamente hacer lo que a Dios le agrada. ¿Suena dificil? Pues sí, no es facil, algunas veces las tentaciones son muy duras. Sin embargo tampoco es imposible vivir en el Espíritu, y lo más bello es que el mismo Espíritu Santo que vive dentro de tí, es quien te dará las fuerzas para lograrlo, si se lo pides. Hechos 2:18 dice Él es "es poderoso para socorrer a los que son tentados"

 

Romanos 8:14 dice "Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios"

 

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Comentarios: 1

  • #1

    yerko (lunes, 22 abril 2013 15:59)

    kjfhgjhd

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